Liderazgo educativo

Liderazgo educativo

Por Víctor Juárez López El liderazgo tiene que ver con influencia y ésta se da en el terreno de los hechos. ¿En dónde o en quiénes recae la responsabilidad de ser líderes en educación? ¿En las escuelas vivir una cultura de liderazgo debería ser sistemático o permanente, institucional o personal, oficial o espontáneo? Y aunque me he planteado diversas interrogantes respecto a estas preguntas, me centraré en el liderazgo que podría realizar un docente en el aula. Como responsable del proceso educativo en su horario escolar, dentro de la escuela, cada docente lleva a cabo diariamente estrategias, actividades y técnicas, planeadas y no planeadas que le permitan cumplir con un programa establecido. En algunos casos el docente propone, los padres apoyan y el alumno dispone.  En grupo, equipos, parejas o en forma individual, cantando, jugando, interactuando, exponiendo, participando, experimentando, saliendo del salón de clases, pero si la dinámica es la misma, donde el docente señala lo que hay que hacer, cómo hay que hacerlo, lo que se espera que hagan y cómo va a evaluar, desde mi punto de vista, se habla de una clase muy bien organizada, pero todavía no de liderazgo. El liderazgo se hace evidente cuando los alumnos, padres de familia, colegas docentes, directivos, autoridades o la comunidad, están convencidos de seguir una meta, una idea o un objetivo, apoyados, inspirados, encabezados por uno líderes, o un grupo de éstos, quien se compromete plenamente a que se llegue al éxito. Se es líder cuando se inspira, motiva, convence y logra que otros en forma voluntaria realicen de manera comprometida una actividad para llegar a un fin,...
Reflexionar sobre la identidad y la práctica docente

Reflexionar sobre la identidad y la práctica docente

Por el LE José Alfredo Del Moral García La identidad docente se construye profundamente desde el trabajo de los profesores, la imagen que proyectan así como la valoración que la sociedad hace de su tarea. En palabras de Kenneth M. Zeichner (2014), con relación al trabajo en el aula, “la identidad profesional se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico y tras un período de especialización, en el que el profesor tiene que volver a estudiar temas y estrategias de clase, ahora desde el punto de vista del profesor práctico, y no del estudiante que se prepara para ser docente.” La identidad docente se conforma del conjunto de características que distinguen o afectan dentro del entorno en el que se desarrolla la práctica educativa, esto se refiere a variantes como son los cambios políticos, sociales y económicos que van afectando a la comunidad educativa. Esteve (2006, p. 4) plantea que los profundos procesos de cambio social registrados en los últimos treinta años y la enorme transformación de nuestros sistemas educativos han planteado problemas nuevos que no se han podido asimilar.  En México, el desconcierto provocado, los inexistentes, interrumpidos o deficientes procesos de formación profesional continua para afrontar los nuevos retos, sumados al intento de algunos docentes por mantener las rutinas y prácticas tradicionales, ha llevado a la crítica social generalizada hacia los profesores señalando que éstos “hacen mal su trabajo”, atribuyéndose en ocasiones la total responsabilidad de las fallas en los procesos y resultados del sistema educativo. Si con estas características se define al maestro se tiene una visión parcial de la identidad docente.  Cada profesor tiene que aplicar diversas...